El inevitable fin de ciclo



Hace unos días atrás, conversaba con varios amigos y conocidos, con los cuales desde hace ya un poco más de un año, venimos compartiendo experiencias y momentos (buenos o malos) dentro de un mismo campus. De hecho los ánimos eran diferentes también, ya que no siempre los resultados que se esperan van a darse, y pues, definitivamente este es un factor importante para determinar el estado de ánimo o entusiasmo en las personas, en lo que se refiere a la parte académica.

Muchos de los que estamos continuando esta etapa, la de estudios para ejecutivos, sabemos que las exigencias y pormenores que involucran los cursos en un ciclo académico no son cosa nueva, ya que la gran mayoría, hemos seguido estudios superiores cuando éramos más jóvenes. Claro, la única diferencia entre ambas instancias es que en la última, muchos estábamos sin otras presiones, como las laborales, las familiares, etc. Por ello, es probable que en esas épocas el desempeño, y sobre todo las buenas calificaciones, hayan sido, en teoría, más representativas que las que se puedan obtener ahora.

Pero a pesar de estos momentos de tensión, hay cosas que de hecho, seguirán constantes en todos los espacios temporales del mundo estudiantil. Para ser más claro, este post no va a hablar necesariamente de si un alumno está feliz o triste por la notas obtenidas, sino de las curiosas vivencias que, en mi caso, aún sigo observando y disfrutando, al igual que muchos de mis compañeros.

Como bien mencioné anteriormente, para todos los que estamos siguiendo este programa de estudios, es a veces un poco complicado organizar el poco tiempo que tenemos para poder dedicarlo a las cosas importantes. Muchos ya son padres de familia, y también trabajan, mientras que otros están en puestos de trabajos de suma responsabilidad, y eso en muchas ocasiones hace que por priorizar temas netamente laborales, se descuide directamente los estudios, y ya sabemos los penosos resultados al final. Sin embargo, hay que mencionar también que a pesar de estos alcances, mucha gente tiene esa habilidad de buena organización, y los resultados que obtienen son muy buenos, lo cual nos hace pensar que la tarea de estudiar y trabajar puede ser difícil y complicada, pero no imposible.

La parte graciosa de todo esto, es en analizar la forma de cómo mucha gente, quiere alcanzar esos anhelados y bien ponderados resultados. Yo confieso que al empezar los estudios en este programa, haciendo un tributo al mongolismo, decía: “estoy convencido de que la gente que está llevando este programa de estudios ya piensa a otro nivel, y cada quien ya sabe bailar con su propio pañuelo”. Que grande fue mi sorpresa, aquel pensamiento inocente e inmaculado que paso por mi cabeza en los momentos previos al inicio de clases, resultó una pantomima cerebral única, ya que pude comprobar que muchos aún recurren a las “técnicas” aprendidas en sus años mozos, recurriendo a los plagios, cuadernos prestados, trabajos mandados a hacer, etc.

En realidad no me sentí decepcionado, más bien, me causó muchísima gracia poder conocer gente de mayor edad, pero con ese chibolo que llevan adentro, el cual los incita a cometer estas delicadas acciones. En todo este año, he visto y oído por voz de algunos “afectados”, una serie de argumentos, que por supuesto, voy a compartir con ustedes.

Recuerdo que cuando estuve llevando el curso de Programación Orientada a Objetos, en la exposición del proyecto final, un par de caballeros, expusieron un trabajo, que había resultado ser una copia fiel de otro, que incluso fue expuesto en el mismo horario. El desesperado recurso de estos dos distinguidos fue: “profesora lo que pasa es que nosotros somos grupo en otro curso, hicimos el trabajo grupal”, y esto como era de esperarse, no fue bien recibido por ese entonces nuestra muy profesional y exigente profesora Sandra Perona. Al final de aquel ciclo, estos muchachos necesitaban sacarse una nota de 25, para poder pasar con promedio 12.5 el curso. Por ahí escuche que después de esta experiencia, ambos se cambiaron de carrera, creo que a medicina (para que les curen el trauma).

Y que podemos decir de los muchachos que están en un grupo de trabajo, y pues, por decirlo de una forma más directa: “se la llevan fácil”. Es probable que si las personas que hayan pasado por esta singular experiencia, logran leer este post, van a darme la razón. Hubo un ciclo en el tuvimos que adoptar a un hijo no deseado, para un curso, cuyo nombre mejor dejaré en estricto secreto. Este caballero no asistía a casi ninguna clase, sin embargo, por arte de magia, como si manipulara una bola de cristal, o como si tuviese a Josie Diez Canseco a su lado (para que le adivine su futuro), se aparecía cuando teníamos que exponer, o cuando se tenía que entregar un trabajo. No tengo que explicar que en muchas ocasiones los trabajos fueron realizados por todos los integrantes menos uno. Pero como si fuera poco, a pesar de lo mencionado anteriormente, este muchacho (al cual, para efecto de entender el ejemplo lo llamaremos “TJ”) se bañaba en Ruda, ya que en las exposiciones ocurría algo como esto:

Profesor: Alumno FC, que quiere decir “xxx”.

FC: Bueno profesor, “xxx” significa (…)

Profesor: Muy bien FC, a ver alumno TJ, ¿está ud. de acuerdo con lo que dice FC?

TJ: Si profesor, estoy totalmente de acuerdo.

Profesor: Muy bien TJ, siguiente grupo.



Increíble pero cierto, definitivamente hay gente que tiene suerte. Y para ponerle la cereza a la torta, incluso muchos de ellos tienen esa frescura que otros envidian, para poder hacer entender que aquí “no ha pasado nada”.
Por aquellos días recuerdo también, que para el examen de otro curso, un amigo mío, al que llamaré “CR”, me contaba:

CR: Francotte, no sabes lo que me ha pasado…

Francotte: anda huevón, ¿que te ha pasado?

CR: No sabes, me senté al costado de CP, y la cague!

Francotte: Noooo, ¿porque hiciste eso?

CR: es que no sabía pe’, me ha preguntado todo el examen, al punto que le puse la hoja de costado para que no me este preguntando.

Francotte: tamare… caballero ya sabes para la próxima que no te debes sentar a su costado.

CR: si pe’ caballero, ya estoy curado.




Pero ahí no termino el asunto, al culminar el examen, saliendo del salón ocurrió lo siguiente:

CP: Habla compare, ¿y que tal tu examen?

CR: Ahí bien compare, menos mal.

CP: ¿Si no?, el examen no estaba tan complicado, si hubiese estudiado las hacia todas.



Los que tienen problemas con la vesícula, favor de abstenerse a leer este último dialogo.
En realidad se puede encontrar todo tipo de personas: los copiones, los ociosos, los comodines, los que no gustan de las amanecidas, los que estudian a última hora, etc. Todos al final, obtienen las notas que se merecen.

No debería terminar este post, sin antes hacer una autocrítica. Este ciclo que pasó no ha sido el mejor que haya tenido, de hecho, el haber jalado dos cursos es una muestra contundente del poco o bajo rendimiento ofrecido en el ínterin. Muchos factores han intervenido, laborales, externos, incluso académicos, pero también hay que reconocer que ha sido un poco de descuido de mi parte, el no haber podido remontar la situación. Faltó más orden, organización, y sobretodo prudencia, pero, dicen que por algo pasan las cosas. En estos últimos meses he podido aprender un poco más, de cómo uno debe asumir o enfrentar algunas adversidades, y como evitar otras, con el objetivo de no salir perjudicado al final del proceso. Al mal paso darle prisa, esto se terminó, y solo queda empezar con buen pie el ciclo que se viene. El próximo año de todas maneras tiene que ser mejor.

Aprovecho también para agradecer el incondicional apoyo de todas esas grandes personas, que a lo largo de este ciclo, no dejaron de darme el soporte voluntario. Gracias a Mónica, Rossana, Héctor, York, por mencionar algunos. Este post, como tiene que ser, va dedicado para ustedes.

Finalmente, también dedico estas líneas a todas las personas que todos los días hacen un sacrificio y un gran esfuerzo por salir adelante, en esta dura etapa denominada EPE. Para aquellos que trabajan, para los que tienen hijos, los que tienen sus empresas, en general, para todas las personas que asumen muchas responsabilidades y que gozan de poco tiempo, incluso, para aquellos que a pesar de no tenerlo, se molestan en escribir en un “Blog”.

Hasta el próximo post

Francotte

PD: El tema musical de ahora, es del grupo Smash Mouth - "Why can't we be friends", no tiene mucho que ver con la universidad, pero si en que al final de todo lo comentado, las personas, podemos ser buenos amigos. Nos vemos

Posted on 20.12.08 by Francotte and filed under | 1 Comments »

1 comentarios:

Glenn K. dijo... @ 21 dic. 2008 11:29:00

No haré un comentario muy largo pues por ahi puede ser llegado a leer por algún profesor y mejor evitar, solo dos cosas:
1) para este tipo de programas de estudios para ejecutivos donde todos trabajamos es básico hacer grupo, tengo uno de 8 que es de la CSM y siempre nos metemos juntos, hasta ahora no se nos cerró ningún curso
2) Fui a alumno muy dedicado, por eso en mi final de creatividad me saque TRES.... jajajaja