Costumbres contradictorias



El día que temía que llegaría, llegó. Resulta que por motivos de estas recientes celebraciones navideñas, mi casa iba a sufrir una transformación, una especie de aclimatación involuntaria e inconsciente en un ambiente que por las actuales épocas del año no corresponde a nuestra geografía. Es lógico, en mi vida podría tolerar o convivir con una idea que va en contra de lo que pienso, uno no puede opinar firmemente sobre algún tema en especial, y luego hacer o decir algo que contradiga a cierta afirmación. Disculpen mi poco entusiasmo, pero es que no puedo aceptar que decoren algunos interiores de mi hogar con nieve, cuando en el día estamos por encima de los 25 grados centígrados.

Confieso que las vísperas de navidad me estresan, no porque me tenga que preocupar por los regalos que debo comprar, a quienes regalar, si comemos pavo en la cena, en realidad el motivo de mi fastidio es algo lejos de todas estas actividades mencionadas, se trata de cuando mi mamá y mi hermano se dedican a ordenar y arreglar mi casa por razones de la fecha. Hasta hoy, mi paciencia dejo de ser condescendiente con este proceso de engalanar mi refugio, y por eso decidí agarrar mis cachivaches y fugar temporalmente por algún lugar, lejos de tanta angustia y fatiga, hasta que finalmente se acabe esta chamba.

Por coincidencia, me tocaba ir a la universidad para recibir los resultados de algunos exámenes, así que caí por ahí, y luego de recoger lo que fui a buscar, me metí en Starbucks para pasar el rato, perder un poco el tiempo, simulando que el ciclo académico no había terminado. Era de noche, pero hacía bochorno, así que me acerqué al mostrador y opté por consumir una bebida helada, y aprovechando la poca concurrencia, me acomodé en la zona donde el aire acondicionado tenía mayor alcance. Me disponía a beber un sorbo de mi gélido brebaje, cuando algo pegado en una de las mamparas llamo claramente mi atención:

-- ¿Ah?, ¿Qué carajo es eso?... ¡¡¿Nieve?!!

Pues sí, aquello que estaba estampado en el vidrio era una burda imitación de un insignificante copón de nieve, que irónico, estaba nevando en la parte más calurosa del local. Luego de haber criticado el detalle poco adecuado, fui al tacho más cercano para desechar lo que quedó de mi vaso, y lo que encontré era una cabeza de Papa Noel con la bocaza abierta, no precisamente para regalarme una sonrisa, solo servía para tirarle por el hocico la basura.

No voy a criticar duramente a los que de manera accidental practican este tipo de cosas, pero si tengo que decir que no es justo que cada año que pase, la Navidad se vea como algo más comercial, haciendo que para mucha gente el motivo fundamental de la celebración sea a causa de símbolos copiados. Para todos los que hemos sido criados en hogares católicos, sabemos que el 25 de Diciembre es una fecha muy significativa en el calendario bíblico, el verdadero motivo de celebración se debe al nacimiento de quien se convirtió en nuestro salvador. No voy a entrar en más detalles religiosos, pero en la actualidad, las navidades son sinónimos de cosas inherentes al verdadero significado, por ejemplo, el Sr. Papa Noel, los renos, muñecos de nieve, duendes, trineos, entre otros.

Para empezar, aquí en el Perú, la navidad cae en la temporada de verano, por tanto, ¿Qué mierda tienen que hacer todas esas cosas en la estación más calurosa del año?, y si estamos en la estación más calurosa, ¿por qué se come panetón y se prepara chocolate para acompañarlo?, cuando sabemos que estos contienen demasiadas calorías para la temporada. No se si debo calificar de genio al que inventó todo este alboroto marketero, pero si me causa mucho malestar el tener que soportar costumbres plagiadas de otros lugares, y muchos ya sabemos que toda esta ola publicitaria viene principalmente de USA, un pésimo referente si de prácticas religiosas se trata.

(…)

Algo similar ocurre el día 31 de Octubre de todos los años, mientras que aquí se celebra el Día de la Canción Criolla, allá celebran el famoso y poco ponderado Halloween (creo que así se escribe). Lo bueno es que las personas con mayor capacidad de percepción, sabemos que para ese momento se tiene que festejar lo nuestro, lo que nació en nuestra tierra, lo que es oriundo de nuestra patria, sin embargo, hay otro porcentaje (jóvenes en su mayoría) que decide celebrar el “Día de las Brujas”, no al nivel que lo hacen los gringos, pero es Halloween al fin.

Lo más patético al respecto, es que esta celebración ni siquiera es original de USA, ya que según pude investigar, el origen parte desde la antigua Irlanda, cuando las festividades celtas eran las más importantes del período pagano que dominó Europa hasta la conversión al cristianismo. Es más, está relacionada con la celebración del Día de todos los Santos por esas épocas, incluso, la palabra Halloween deriva de la expresión inglesa All Hallow´s Eve (cuya traducción al español sería algo así como Vísperas del Día de todos los Santos). Algunos inmigrantes irlandeses fueron los que llevaron esta moda hacía Norteamérica, ergo, la fuerza expansiva que tiene USA ha hecho que Halloween se vea como algo de su propiedad.

(…)

Pienso que ya es tiempo que algunas personas, o quizás naciones, dejen de una buena vez de copiar tontamente algunas hábitos, estilos, tradiciones, y preocuparse más en incentivar una mejor educación a la gente sobre lo que verdaderamente es importante. Me da mucha pena, sinceramente, ver como algunas familias transmiten erróneamente ciertos aspectos foráneos, cuando lo que deberían hacer es pregonar con el ejemplo, porque aunque muchos no lo puedan percibir, esto lo único que logra al final es alienar y confundir a los pobres herederos de estos mamarrachos. Lamentablemente en el Perú, para muestras hay varios botones.

Llegué a mi casa, y efectivamente, la dura tarea de embellecer las instalaciones de mi hogar había terminado, y con cierto alivio, me senté en mi acostumbrado lugar de la mesa, para continuar con mis labores, cuando de repente mi madre entró en escena:

-- ¡No te sientes sobre esa silla!
Pero, ¿Dónde me voy a sentar?
-- ¡Jálate una silla vieja, que esa la vas a malograr!

Consternado, hice el obligado cambio de silla para seguir con lo mío:

--¡Oye, no me pongas esa laptop encima de la mesa!
¿Y te puedo preguntar donde la voy a poner entonces?
--¡Tienes que cuidar las cosas, pon un mantel sino, porque me vas a rayar el vidrio!

La mesa no tenía ningún mantel, sino dos pares de tapetes… con muñecos de nieve.

Esa noche, después de ese atropello, solo cerré mi laptop y derrotado me fui a dormir, con ganas de odiar a alguien, no sabía si a mi mamá por haberme desalojado arbitrariamente de mi locación más usual, o a los muñecos de nieve que me miraban desde el tapete con su nariz de zanahoria, o a Papa Noel por estar en toda mi casa sin traer un solo regalo, o a los fucking Yankees por haber contagiado desmesuradamente su estupidez a muchos inocentes.

No importa, igual, para todos los que me conocen y siguen este blog, les deseo lo mejor en estas fiestas, y que el nuevo año los mantenga con salud y mucho optimismo, con ello, los éxitos llegarán sin avisar.

Posted on 31.12.09 by Francotte and filed under | 5 Comments »

Agradeciendo



Probablemente este sea el post más corto de todo el blog, pero creo que será muy simbólico. Por lo general siempre dejo pasar un poco los días para poder dosificar mejor las ideas y relatos que sin ningún tipo de restricción comparto con todos mis lectores, pero como muchos ya saben, decidí ausentarme por un buen tiempo, no porque haya perdido el encanto por escribir en este espacio virtual, sino porque necesitaba recuperar el carisma y entusiasmo que temporalmente se apagaron tras la pérdida de una persona importante para mi.

Durante el proceso, y a pesar de no postear temas nuevos, mucha gente que me sigue no dejó de darme su apoyo y los buenos deseos de retornar a esto, a lo que de a pocos se fue convirtiendo en más que un simple gusto, sino en algo fundamental en mi rutina.

Podría dar una lista larga de la gente que me brindó su desinteresado soporte, pero esta vez, quiero dedicar estas breves líneas a uno de ellos, una persona que siempre ha estado siguiendo este blog y que en cada tema publicado ha dejado sus mejores aportes, manteniendo siempre la simpatía y buena onda.

Gracias, mi amigo Route 66, por considerarme un compañero más para ti, y por haberme otorgado mi primer premio virtual, suena gracioso, pero la intención y reconocimiento vale mucho más que algún tipo de trofeo, y tal como lo mencionas en tu blog, no solo tu aprendes de las cosas que los demás suelen compartir, te confieso que yo soy igual, y lo que me motiva aun más el seguir escribiendo, es que todavía existen personas que poseen las mismas pasiones que las nuestras, claro, puede verse como algo intrínseco, pero no sabes lo bien que se siente.

Yo también quiero reconocer públicamente la calidad con la que expones tus conocimientos en tu blog, y no tengo porque rechazar el galardón, tu mismo lo has dicho, no soy ni Marlon Brando, y tampoco estamos en los Oscar, menos mal.

Venga el premio, y por supuesto, este breve pero figurado post, es para ti.



PD: Por cierto, la canción es parte de la dedicatoria.

Posted on 20.9.09 by Francotte and filed under | 9 Comments »

No es más que un hasta luego



Tenía seis años cuando de manera incansable te pedía que me llevaras a la calle de las pizzas, aquella que por esas épocas estaba de moda, y donde se podía disfrutar lo mejor de esos aperitivos. Mi hermano era muy pequeño, pero igual era un gran motivo para llevarlo y compartir con el ese agradable momento. Eran vísperas del inicio de clases en el colegio, y era una ansiedad tremenda la que exudabas por querer visitar conmigo las tiendas que en esas temporadas ofrecían todo tipo de elementos obligados en la bitácora estudiantil. Te esforzabas para que tenga lo mejor, como un padre hacia un hijo, porque precisamente eso era para ti.

No éramos probablemente muy frecuentes, pero me entusiasmaba mucho la idea de poder verte los fines de semana, aquellos que mis padres aprovechaban para las visitas familiares, y que obviamente significaban la ocasión perfecta para poder deleitarme con tus consentimientos. El tiempo pasaba muy rápido, yo me hacía más grande, y tú seguías siendo el mismo, aun cuando en todo ese proceso pude ver más de tu personalidad, la que te hacía muy distinto a los demás, la que te diferenciaba del resto.

Los años seguían su curso, y denotabas con más énfasis tu forma de ser, no solo con todos los que te rodeaban, sino conmigo mismo. Lo admito, muchas de las cosas que nos tocó vivir me hacían verte diferente, contradictorio; aquella imagen tuya -paternal y dadivosa- que hasta ese momento ostentaba, comenzó a nublarse, y ello motivó que se produjera un ineludible alejamiento.

Fuimos todos presas fáciles del tiempo, la vida siguió su curso con ambos, cada quien a su manera. A pesar de tener esa sensación de distanciamiento, no podía olvidar todo lo que pasamos juntos en aquellos años, sin duda, los mejores de mi vida. Fue cuando me enteré de tu estado que decidí darle un giro radical a mis ideas y traté de demostrarte que siempre fuiste una persona importante para mí. Inevitablemente, llegó un día 8 de Mayo, el cual tuviste que partir, mientras que yo, aun sin ánimos de creerlo, no tuve la chance de darte mi último adiós.

Nadie quería creer que esto había pasado, que de forma tan repentina hayas dejado este mundo mortal para tomarnos la delantera en un camino que muchos, más adelante y de manera inapelable, tendremos que recorrer. Lo que te voy a contar probablemente ya lo sabes, y es que hasta el último instante, todos estuvimos muy pendientes de tu situación, sí, incluso José, tu leal e inseparable compañero, aquel que alguna vez cayó enfermo y al que sin mayor reparo fuiste a socorrer, el que siempre te vio como más que un amigo, sino como un hermano. Era notorio el dolor de José, pero se comportó a la altura del momento, porque sabía que ahora tenía otra misión, la de apoyar a su nueva familia.

Siempre fuiste una persona directa, alguien que no se quedaba callado ante algún tipo de injusticia; manejabas un estilo mordaz muy particular, el cual te hizo una persona de temer. Tu incomprendido estilo de defender a los que más querías te llevó a pensar alguna vez que nadie te consideraba, que eras intratable, o quizás un inconforme, sin embargo, lo que lograste es que la gente vea en ti a un hombre auténtico, alguien que siempre defendió sus ideas, y que todo era por un buen fin. Te cuento también que todas esas personas, las que seguramente pensaste que nunca iban a acompañarte, estuvieron ahí, a tu lado, y compartiendo con todos nosotros este pesar.

Al lugar también llegaron tus fieles amigos de la cuadrilla 17, con los que pasaste muchos años de tu vida compartiendo aventuras y costumbres de todo tipo. Precisamente ellos, con los que tuviste el privilegio de cargar al Señor de los Milagros, hicieron su acostumbrada alineación, y de manera ordenada te llevaron en hombros hasta el destino final, en el cual ibas a descansar eternamente. El trayecto se hacía interminable, y mientras duraba, no podía dejar de pensar en todos los momentos buenos y malos que vivimos, en esas épocas que compartíamos nuestro tiempo desinteresadamente, esas que quedarán estampadas en los más preciados recuerdos, esas que no volverán.

Han pasado ya cuatro meses de tu partida, y me es imposible aceptar hasta hoy que ya no estás con nosotros. Te fuiste tan rápido que no alcancé a darte mis últimas palabras, pero bien dice el refrán: “más vale tarde que nunca”.

Sé que en alguna parte del cielo, podrás encontrar un lugar donde leer este discreto espacio virtual, para que te enteres que nunca me olvidaré de los extraordinarios años que pasé contigo, que a pesar de todos los problemas, de las altas y las bajas, siempre fuiste alguien muy importante, no solo para mí, sino para toda la familia. Cometiste varios errores, como muchos de nosotros, somos humanos y podemos hacerlo, pero eso no va a borrar los gratos recuerdos que nos quedaron tras tu deceso. Nunca tuve la oportunidad de pedirte disculpas por las incontables veces que me porte mal contigo, siempre supiste como soy, y aun así tuviste mucha paciencia, porque sé que por más diferencias que hayan existido, siempre fui más que un sobrino para ti. Esta casa no es la misma desde que te fuiste, porque se te sigue extrañando, y mucho.

Por eso, hago este merecido reconocimiento hacia tu persona, una especie de homenaje póstumo para alguien especial, para un ser que en vida, con sus defectos y virtudes, no haya sido un modelo ejemplar, pero si fue un buen hombre, sobretodo, con un grandísimo corazón.

Descansa en paz, tío Walter.

Posted on 13.9.09 by Francotte and filed under | 4 Comments »

Atracción Fatal



Hace poco me encontré con mí amigo ES, quien no muy entusiasmado me contó un supuesto problema, del cual no sabía como salir:

ES: Hola compadrito, tengo que contarte algo…
F: Hola viejo, ¿Qué ha pasado?
ES: Puta tío creo que la cagué, no se que hacer…
F: Pero, ¿Qué es lo que has hecho pues huevón?
ES: Nada compadre, nada malo, lo que pasa es que desde hace unas semanas estuve saliendo con una chiquilla, y ahora no se como despegarme de ella.
F: ¿Cómo que no sabes?, ¿tanto te cuesta decirle que no pasa nada?
ES: Es que… tú sabes pe’ tío… creo que eso no debió pasar… ella me buscaba sabiendo que yo estaba con mi flaca…
F: ¿Y ahora que vas a hacer?, si se entera tu flaca te va a castrar…
ES: No tanto así loco, pero lo que pasa es que yo no quiero nada con esta chica y ella no quiere entender, ella sabía que estaba con pareja, y bueno las cosas pasaron…

El diálogo solo resumía lo evidente, ES estaba siendo perseguido por una muchacha –a la cual desconozco-, y no tenía la más remota idea de cómo poner fin a esta insana persecución. Por mi parte, luego de haber escuchado todos los descargos de mi “desafortunado” amigo, le dejé en claro que el único responsable de este problema era solo él, y si estaba aparentemente tranquilo en su relación de muchos años, no debió caer en el juego de una chiquilla, porque en la mayoría de los casos, uno no sabe cuales son las verdaderas intenciones de muchas de ellas.

Yo se que en algún momento, mi estimado ES, vas a leer el blog, y no tengo que disculparme por lo que escribí, porque ya sabes como soy, solo espero gordito que salgas pronto de esta situación antes que la termines de estropear.

(…)

Dos días después de encontrarme con ES, llegué a mi casa al anochecer y me senté en mi acostumbrado escritorio para revisar si había novedades en la Web. Como de costumbre, entré a leer uno de los tantos blogs que sigo, el de Busco Novia, en donde Renato Cisneros posteó un tema en el cual explicaba -de manera irónica- lo que sintió una noche cuando recibió una inesperada visita.

Cuenta el periodista que salía, como todos los días, del centro radial donde labora, cuando en la entrada del lugar lo esperaba una fémina que se declaró fan de su blog, y por transitividad, de él también. La muchacha le hizo un regalo un poco extraño, y luego de una breve conversación, cuando él se disponía a retirarse, esta chica le pide el favor de llevarla por ahí, a un lugar que le resulte más cerca de su incierto destino.

Habiendo aceptado la solicitud (probablemente no muy contento), Renato la invita a subir a su auto y dar comienzo al recorrido. Lamentablemente para él, durante todo el trayecto, esta “fan enamorada” se dedicó a perturbarlo con una serie de preguntas, no solo del blog que él administra, sino para sorpresa del mismo, de su propia vida. Cualquier aficionado en el mundo siempre trata de estar enterado de gran parte de la existencia de algún ícono específico, pero en el caso de esta señorita, como relata el también poeta, ya era una obsesión.

El viaje aun no terminaba, y Renato seguía siendo presa de las insistentes preguntas de esta chica, al punto de llegar a la conclusión que no fue buena idea el aceptar llevarla de paseo. Era tal el conocimiento de esta mujer sobre él, que nuestro Blogger se vio reflejado en una escena de película de terror, en la cual una admiradora posesiva secuestra a su ídolo, para posteriormente liquidarlo.

Mientras Renato seguía imaginándose en una esquina, siendo sedado con algún tipo de droga, para después ser operado clandestinamente y extraerle algún órgano vital, la chica le pidió que se detenga, porque el lugar donde sin querer llegaron era perfecto para continuar su rumbo.

La mujer bajó del auto y se perdió entre la oscuridad del crepúsculo, y Renato, luego de haber pensado lo peor, se dio cuenta que lo único que quería su seguidora, era simplemente un aventón.

(…)

Ambas incidencias me hicieron recordar algo parecido, que realmente me sucedió de manera más indirecta que directa, algo que en última instancia no me representó mucho dolor de cabeza, sin embargo, fue todo lo contrario para la otra parte involucrada.

DUNE es una de mis mejores amigas, solía vivir cerca de mi casa, y nos frecuentábamos de vez en cuando. Sin duda, ella es una de las pocas mujeres que sabe muchas cosas mias, y el que algunas personas nos hayan visto en más de una oportunidad tertuliando, fue motivo para que se especularan una serie de cosas, entre ellas, que ambos teníamos una relación más que amistosa. Con toda la confianza del mundo puedo decir que la única relación que ambos mantenemos es puramente amical; por su lado, ella es una mujer que tiene un hijo, y que está llevando en buenos términos la comunicación con quien es el padre de esta criatura; por el mío, sigo en lo mismo de siempre, y eso obviamente ha hecho que en gran parte pierda contacto con mucha gente.

Un día, DUNE me llama algo preocupada, tenía algo importante que contarme, algo que a primera impresión parecía muy urgente, inaplazable, apremiante. DUNE me contó que había estado recibiendo llamadas telefónicas anónimas, de alguien que estaba interesada en saber cosas de mí, una enigmática admiradora que trataba de buscar información de la manera más incorrecta. Posteriormente, las llamadas telefónicas fueron acompañadas por mensajes de texto al celular de DUNE (que hasta el día de hoy ignoro como lo consiguió), y esporádicamente uno que otro correo electrónico.

Cuando mencioné líneas arriba que el acoso fue indirecto, fue porque en todo momento esta desconocida se dedicó a molestar e inquietar a DUNE, por el simple hecho de ser mi amiga, de conocerme más que ella, y además, porque inventó un romance inexistente entre los dos, y por el cual le exigía a DUNE explicaciones innecesarias. Lo peor de todo esto fue que por más que DUNE le dijo de varias maneras que ambos nunca tuvimos nada, la desconocida se negó a creer en tales afirmaciones y siguió hostigando a DUNE, al punto de agraviarla en muchas oportunidades.

Los ataques hacia DUNE por parte de esta infausta seguidora eran diarios, y por más que yo quería hacer algo para ayudarla, no tenía las fuentes para poder proceder. DUNE me mostraba algunos de los correos que esta mujer le enviaba, donde se podía apreciar claramente la forma vehemente con la cual se expresaba de ella. Todos estos elementos fueron suficientes para que DUNE perdiera la paciencia, y estuviese con muchas ganas de saber quien era esta persona, porque estaba dispuesta a darle más que consejos.

Particularmente nunca tuve algún tipo de comunicación con esta persona extraña, sin embargo, en una ocasión se atrevió a hackear el Messenger de DUNE y trató de hablar conmigo intentando usurpar su identidad. Para su mala suerte, conozco tan bien a DUNE que pude darme cuenta al instante que no se trataba de ella, y lo que vino después fue una accidentada y abrupta conversación, donde una persona que no conozco me reclamaba por cosas que no le importaban, y que incluso terminó amenazándome, aduciendo que el próximo al que le hackearían el Messenger sería a mi. Obviamente, sus intentos por hacerlo serán infructuosos, sobre todo si se trata de invadir la privacidad alguien especialista en estos temas de informática.

Días más tarde, DUNE pudo recuperar su cuenta de Messenger, y decidió tomar medias más severas, esta vez, contactó a unas personas que trabajan en las oficinas de la policía de investigación, los cuales aseguraron que podrían dar con esta persona en el caso que continúe sus agresiones. Fue la misma DUNE quien informó en una posterior llamada (realizada por la desconocida) acerca de la acción tomada, y a raíz de esto, la tormentosa mujer, que hasta hoy sigue en el anonimato, dejó de molestarla.

(…)

Tengo que decir que no me siento para nada orgulloso contar este tipo de anécdota, es cierto, no me afecto de manera directa, pero si le hizo pasar un mal rato a una buena amiga, y considero que en parte soy algo responsable, porque probablemente conociendo lo complicado de la situación, pude haber hecho algo para evitar que estas arremetidas hacia DUNE hayan cesado antes de tomar medidas drásticas.

Esto me hizo pensar un poco respecto a las distintas formas de actuar que puede tener una persona, especialmente cuando la embarga la duda, la vacilación, el titubeo. Ante la incertidumbre muchas veces hemos sido artífices de sucesos tanto buenos como malos, hechos que fueron influenciados más por los impulsos que por la razón, y que seguramente en su gran mayoría hayan terminado por desbaratar cualquier intento por conseguir algo.

Sigo sin entender que le pudo ver esta admiradora secreta a un pelafustán como yo, pero cualquiera que haya sido el motivo, tuvo que empezar las cosas de la manera correcta, y no perjudicando a personas que no tienen que ver en el asunto. Estoy seguro a muchos les ha pasado este tipo de experiencias, de hecho se siente muy bien de saber que hay alguien muy pendiente de uno mismo, y por otro lado, si alguno de los que lee este blog se considera un admirador(a) incógnito(a), pues ya saben que lo mejor que pueden hacer es pensar con mucho criterio como llegar al objetivo, y no cometer atrocidades como las comentadas previamente. ¡Qué miedo!


PD1: Quiero disculparme con los seguidores de mi blog por la indisciplinada tarea de postear, lamentablemente por estos días he estado muy ocupado, sumados a algunos problemas de salud presentados en dos personas muy cercanas a mi, que son mi abuela y mi tío. Espero que las cosas logren estabilizarse y así poder tener la regularidad acostumbrada.

PD2: Quiero dedicar este humilde post a mi amigo Glenn García, quien ha tenido una pérdida familiar. Mi estimado Glenn, yo he estado tan angustiado como tú hace poco, precisamente por tener a la nona en la clínica. A Dios gracias, mi abuela aun sigue con nosotros, pero la tuya ahora está descansando y gozando de una mejor vida que nosotros, y estoy seguro que no dejará de bendecirte y de alumbrar el camino que el destino te invita a recorrer. Mucha fuerza gordito.

PD3: Tuve la suerte de asistir al concierto de Oasis el 30 de Abril, por ello, quiero compartir con todos una de las tantas canciones que me gusta de esta banda. Disfrútenlo.

Posted on 3.5.09 by Francotte and filed under | 9 Comments »

Una victoria inalcanzable



Una vez más, pasaron varios días para que pudiese elegir de que hablar en este blog, y es que a veces es bueno –en mi opinión- dejar que pase un poco el tiempo para poder recolectar algunos elementos informativos que puedan sostener algún tema especifico. En esta oportunidad, a pesar que he tratado de evitarlo, decidí narrar algo que no tiene mucho que ver con asuntos personales, ni mucho menos con recuerdos o situaciones particulares recientes, sino, de un problema céntrico, intrínseco, profundo, y que sin duda puede ser un factor importante en la poca identificación de una sociedad, que textualmente, no se entiende a sí misma.

Hace algunos días, tuve la mala suerte de ver los partidos de futbol de la selección peruana, esta vez, contra sus similares de Chile y Brasil. En ambos encuentros, como ya era de esperarse, fueron bochornosas e indecentes derrotas, sin embargo, los resultados y estadísticas de ambos juegos se los dejo a los comentaristas deportivos. Debo dejar bien en claro que en este blog, de lo último que hablaría, es de esta selección desprestigiada y deshonrosa, pero para el contexto que se quiere analizar es sin duda un buen ejemplo.

Como es costumbre, me conecté al Messenger una noche y me encontré con mi buen amigo César Cortez, quien es todo un especialista cuando de historia se trata, y a quien recurro cada vez que me embarga la curiosidad por saber algunas incidencias pasadas, u otros acontecimientos que hayan marcado significativamente parte de la realidad actual. Recuerdo que esa noche le pregunte si había visto estos encuentros futbolísticos, pero no con la intención de comentar sobre el desarrollo de ambos juegos, sino de la impresión que dejaron los jugadores en los momentos previos de cada partido. La respuesta de César fue corta y contundente: “vi pena y conformismo”. Nada lejos de la verdad su opinión, por ello insistí en continuar con el estudio de este comportamiento.

En primer lugar, si nos enfocamos en el encuentro con los chilenos, se apreció un exceso de confianza por parte de los integrantes del equipo peruano, y ante la sorpresa de tener a un rival muy superior, que abrió el score tempranamente, y que jugó con la total comodidad ante la poca presión del público local, simplemente cayeron en una inseguridad crónica, que a su vez, motivo a actuar con un alto grado de irresponsabilidad a algunos jugadores, buscando amonestaciones tontas, con el fin de evitar jugar un siguiente partido, y evadir cualquier carga ante otra posible derrota.

En segundo lugar, revisando la cita deportiva con Brasil, los jugadores peruanos demostraron que ya habían perdido el juego antes de empezarlo. Llegué a mi casa después de salir de la universidad y encendí el televisor para ver algo de noticias, cuando lo primero que alcancé a ver fueron unas entrevistas a algunos de estos distinguidos representantes del balompié nacional, y lo único que se notaba en cada uno de ellos era una aparente desconfianza, un cierto conformismo, una clara resignación. El resultado fue a favor de los locales, y era lógico, porque con una actitud derrotista, pesimista, claudicante, no se puede llegar tan lejos.

Jorge Basadre, un historiador reconocido de la república, elucubró en uno de sus tantos ensayos una singular disposición del peruano ante la derrota, y esto debido a un par de traumas que hasta el día de hoy permanecen en el subconsciente del mismo: la conquista española y la guerra con Chile, conocida también como la “Guerra del Pacífico”.

Estos dos hechos sin duda, son como un par de grandes e insoportables grilletes que no dejan avanzar, una herencia realmente absurda de unas derrotas que no queremos –ni sabemos- comprender, condenándonos a pagar los errores de nuestros antepasados. Adicionalmente, siendo este un país pobre, estas cargas se hacen más pesadas, ya que muchas veces se hace una retroalimentación a nuestra incómoda situación con temas del pasado, retrazando aun más el potencial progreso de la comunidad.

Para muchos está claro que si el Perú fuese un país desarrollado, estos temas de la guerra ya hubiesen sido asimilados, pero ante la caótica realidad, cuesta mucho más el poder reconocernos. Esta situación se complica aun más a causa de otros factores, por mencionar algo, en los colegios donde a los niños les enseñan partes de la historia con un mediano nivel de inexactitud. Cuando yo estaba en la primaria, recuerdo que nos explicaron que los españoles, con su número íntegro de soldados, vencieron a todo un imperio de millones de indios. Sinceramente no recuerdo con precisión la cantidad de soldados que mis libros educativos informaban, sin embargo, tuvieron que pasar muchos años para enterarme que solo fue un ejército de 187 hombres, con lo cual deduje automáticamente que con esa cifra es imposible vencer a un pueblo de miles de integrantes, y si estos pudieron someter a todo un imperio poderoso, fue porque –como lo es actualmente- existían grupos opositores al gobernador (en este caso el inca), y estos se aliaron a los conquistadores para poder derrocarlo y así colaborar con la invasión.

Todas estas circunstancias generan una escasez de identificación, y hasta se habla que genéticamente existe un componente que nos impide conocer lo que es ganar. Es otro tema complejo definitivamente, pero si tengo que decir que en ambos sucesos mencionados anteriormente, lo que primó fue una total desunión.

El no entender o disfrutar de una victoria, es quizás un síntoma de frustración en muchos de nosotros, aunque indirectamente no nos percatemos. Lo ocurrido con los jugadores de futbol es un ejemplo claro de lo que es capaz de manifestar un grupo de personas que no se identifica completamente con sus raíces, y por ello caen en la mediocridad. Yo les aseguro que cualquier otro equipo sudamericano, estando en la situación actual del plantel peruano, eliminados o no de un torneo, pelearían hasta el final un partido, por menos que este signifique para la escala numérica en la clasificación, porque muy a pesar de estar bien o mal, defienden con orgullo la camiseta del país que los vio nacer.

Después de haber revisado todo lo anterior, surge una pregunta: ¿Qué pasaría si a los niños de hoy no les enseñáramos nada de historia, en especial sobre la conquista y la guerra con Chile?, probablemente la respuesta más apropiada sería que estos infantes crecerían con mayor seguridad de sí mismos, pero, solo nos queda afrontar los hechos y tratar de inculcar buenos valores en las futuras generaciones.

Es semana santa, y también haré un MEA culpa, ya que por más que lo haya negado alguna vez, me he sentido incapaz en varias ocasiones, sobre todo en el plano afectivo, pero queda mi total compromiso por aprender a decir las cosas en su momento y no volver a cometer los mismos errores, porque de eso se trata la vida, de vencer obstáculos.

No quiero dejar pasar que justamente hoy, 10 de Abril, conmemoro un año más de existencia, y opté por tocar este tema en este día, para dar el punto de partida a un cambio, que de hecho será por un bien, por un fin satisfactorio, por una meta venturosa, porque así tiene que ser.

PD: El primer video es de una canción que me encanta, y que tiene un poco que ver con lo que he tratado de exponer en este post. El segundo, es un video que se lo dedico a mi gran amigo César Cortez, quien siempre está disponible cuando se trata de asesorarme en la parte documental.



Posted on 10.4.09 by Francotte and filed under | 7 Comments »

Los amigos que perdí



Debo reconocer que últimamente he estado muy inclinado, sugestionado, atraído, por atreverme a pasear por el camino sinuoso del pasado, más aun, después de haber posteado el último tema en este blog. Luego de haber dejado pasar varios días -aclarando que la lejanía temporal de este espacio virtual ha sido específicamente por temas netamente laborales- estuve muy pensativo, y hasta algo ansioso por saber que es de la vida de las personas, o mejor dicho, de las tres señoritas de quienes resolví comentar en mi anterior post. Por fortuna, hace muy poco pude conocer algo de DN, porque como lo relaté en su respectiva historia, nos cruzamos en la universidad, pero, la incógnita de averiguar acerca de las otras dos féminas, me motivó a hacer un breve trabajo de investigación, pretendiendo ser un aprendiz de Sherlock Holmes.

Para suerte de muchos, o por lo menos para los que recurrimos con frecuencia al Internet, existen comunidades virtuales en las cuales se puede encontrar información de mucha gente, entre ellas, los conocidos MySpace y Facebook. Fue entonces que sin mucho preámbulo, me aventuré a buscar a estas chicas en cada una de estas sociedades del ciberespacio, teniendo resultados positivos en mi versión ficticia de misión imposible.

Cuando encontré a Valeria en uno de estos sitios muy populares -para posteriormente ver sus fotos más recientes- no llegué a los niveles altos de impresión que yo mismo especulé que iba a tener, es decir, a pesar de haber transcurrido varios años desde la última vez que la vi, no reflejaba un mayor cambio. Tal vez, mi reacción también se debió a que tan solo estuvimos estudiando un solo año, y pues, considero que es muy poco tiempo para conocer al 100% a una persona, y sobre todo, que esta deje una imagen significativa, elocuente, relevante, en la memoria de alguien.

Sin embargo, fue totalmente distinto cuando llegué hasta el perfil de Lorena, donde si tengo que aceptar haberme quedado petrificado ante su evidente evolución. La figura de niña intelectual que aun tenía de ella, fue inmediatamente reemplazada por la de una mujer realizada y renovada, y esto, sin duda puede ser el fruto del provechoso esfuerzo que haya realizado cuando consumó la etapa escolar.

Habiendo saciado mí inquieta curiosidad, meditando un poco sobre el vívido cambio de Lorena, me hice a mi mismo una pregunta: si a ella le está yendo -aparentemente- bien, ¿qué será de los otros muchachos y muchachas que estudiaron conmigo en aquella época?

Mi fisgoneo volvió a encenderse y raudo decidí surfear por la lista de amigos de Lorena, leyendo uno por uno los nombres de los integrantes, para ver si alguno de estos era posible recordar o reconocer. Para sorpresa mía, la memoria no me jugo tan mal, ya que de forma fotográfica comencé a esbozar las imágenes de algunos miembros que inevitablemente fueron parte mi primer grupo social.

Esta vez no me deje atrapar por la nostalgia, pero si tenía una sensación extraña, como de inconformidad, y ante esta situación, solo pude deducir que la razón por la cual me sentí así de incomodo, penoso, irritado, era el simple hecho de no contar con la familiaridad que acostumbro entablar con mis demás amistades.

Lamentablemente mi salida del primer colegio fue tan intempestiva, que no tuve el tiempo necesario para recopilar información de algunas personas, y la adaptación al que sería mi nuevo entorno fue tan rápido, que terminó por sepultar toda intención de establecer algún tipo de contacto. A pesar de todo, tuvieron que pasar unos años para encontrarme con un chico de esa promoción, a quien recordaba perfectamente, ergo, el lo hacía de manera similar.

Diego Echevarría estuvo en mi salón hasta el último año que estudié ahí, y fueron reiteradas las oportunidades que nos encontramos: el examen de admisión a la universidad, las clases de inicio de ciclo, campeonatos deportivos, y por si fuera poco en mi propia oficina, porque por cosas del destino, decidió presentarse para un puesto de trabajo.

Aun recuerdo el día que nos volvimos a ver en su primer día como representante médico, fue un momento muy gracioso, ambos nos saludamos efusivamente y no parábamos de burlarnos de las incontables veces que de manera imprevista nos encontramos. Luego de tanta cháchara, no pude evitar preguntarle si se mantenía en contacto con la gente de la promoción, a lo que presto se animó a contarme una reseña dosificada de todo lo que me perdí en esos años.

Llegó el día en que mi buen amigo decidió renunciar a su cargo, para ir a laborar a otra empresa, y a pesar de jurar no perder la comunicación, ha sido muy complicado el poder ubicarnos. Pude enterarme por otras fuentes que le está yendo muy bien en su nuevo trabajo, mientras que por mi lado, espero poder contar nuevamente con esa auténtica amistad que decidimos rescatar, de ese pequeño mundo del que me vi obligado a partir.

(…)

Hace exactamente 5 años, estuve trabajando en una compañía del rubro tecnológico y de soluciones de negocios, a la cual fui llevado por un conocido al que llamaremos RJ. Este personaje se hace confidente conmigo cuando empezamos a estudiar en la misma universidad; a pesar de que ambos vivíamos muy cerca en aquella oportunidad, nunca tuvimos la confianza de poder establecer diálogo alguno. Estuvimos frecuentándonos por un buen tiempo, hasta que decidió salir de la universidad porque había encontrado trabajo.

Pasaron varios meses hasta volver a contactarnos, esta vez, RJ vino con una proposición inesperada: ir a trabajar con el. En ese momento yo estaba desempleado, así que luego de ser embargado por la emoción a causa de la noticia, acepté y agradecí que haya pensado en mí para ese empleo.

El primer año que trabajé con el fue regular, aprendí muchas cosas del lugar, gané más experiencia y conocí más del ambiente informático. Sin embargo, en los meses posteriores las cosas comenzaron a fastidiarme, no solo por la actitud de RJ, quien estuvo con la cabeza caliente, haciendo cosas sin disimulo, y cayendo en la informalidad, perjudicando directamente el trabajo. A esto quiero mencionar, que quien fue el jefe de ambos en ese entonces, cumplía con muchas de estas características, y en parte, creo que RJ aprendió todas esas malas costumbres de esa persona, probablemente porque los dos tenían muchos años trabajando juntos.

Estando aburrido por las irregularidades y excesos dentro de esa oficina, decidí buscar otras alternativas laborales, y tras una discusión previa con el ex jefe, la decisión se resolvió. Yo no quería seguir en ese ambiente, y tras quedar en buenos términos con este señor, agarré mis cosas y me retiré sin pudor, y es que podría tener muchos defectos, pero jamás aceptaría que me cataloguen como a esas personas, alguien informal, irresponsable, descuidado, voluble.

Los días posteriores a mi salida de esa empresa no fueron tan fáciles, por suerte, pude hacer amigos y estos se molestaron en solicitar mis servicios para implementar algunas necesidades. De repente, algunos de estos dejaron de llamarme, reduciendo mi posibilidad de ingresos. Fue entonces que pude enterarme por terceros, y de suma confianza, que RJ había estado “advirtiendo” a estos contactos sobre mi, aduciendo que era alguien poco preparado para solucionar sus problemas. Además de lidiar con este inconveniente, aunque me de un poco de vergüenza tener que mencionarlo, estuve constantemente llamándolo y exigiéndole que me pagara un dinero que buenamente le presté, en un momento que para el era de angustia. Lo único que hizo al respecto fue inventar cualquier excusa para no pagar, incluso hasta involucrarme innecesariamente en un problema que el tuvo con otras personas.

Este hecho fue sin duda el que demostró que RJ, a causa de su calentura, decidió calcinar lo que quedaba de la confianza y aprecio entre ambos, porque cuando yo estuve en la necesidad de ese recurso, el simplemente se desinteresó del tema, mientras que yo, no dudé en apoyarlo cuando me expuso su hipotética urgencia.

Pude enterarme después que viajó al extranjero, con intención de buscar mejor suerte, pero no paso mucho tiempo para que retornase a Lima con su familia. Actualmente sigue viviendo muy cerca de donde yo vivo, pero, a pesar de habernos cruzado en pocas oportunidades, no existirá esa seguridad con la que solíamos socializar antes de nuestra convivencia laboral.

(…)

Dicen que hay de todo en la villa del señor; ya estando en mi nuevo centro de labores, conocí a JG, una de las primeras personas que me recibió de manera amable en la empresa, y que se pudo ganar fácilmente mi consideración con sus detalles. Aparentemente ella llevaba una relación armoniosa con los demás empleados, sin embargo, conforme pasaban los meses, al menos yo, me iba dando cuenta de algunos arranques y síntomas en ella, los cuales me hicieron cuestionar muchas veces su promocionada cordialidad.

JG es la típica persona que pretende llamar la atención, lamentablemente, este objetivo no lo logró a base del buen trabajo que realizaba, sino con sus intolerantes actitudes. El estar en un cargo de suma confianza para la empresa, la llevó a cometer una serie de abusos y faltas de respeto contra algunos de los que desinteresadamente recurrían a ella, para ver temas puntuales del negocio; incluso yo, que pensaba de manera inconciente que éramos amigos, en varias ocasiones fui víctima de sus mal humorados actos.

Algunas personas en la oficina comentaban sobre el mal carácter que ella demostraba, y admito que en reiteradas oportunidades me atreví a defenderla, por el simple hecho que no me agrada que hablen mal de los que son mis amigos, y menos cuando estos no están presentes. A pesar de todo, seguí comprobando que los comentarios hechos por los demás eran ciertos, al punto que cada vez era más evidente su mala reputación.

El no tener la capacidad de trabajar en equilibrio con las personas, llevó a los altos directivos a analizar su permanencia en el puesto, y a pesar de ya ser conocida como lo que es, una problemática, se le dieron muchas oportunidades para que revindique esa imagen. Tristemente, JG nunca aprovechó todas esas coyunturas, y sumadas a sus malas gestiones en el cargo que ostentaba, motivaron a la gerencia a prescindir de sus servicios.

Lo más desagradable de esto, fue que muchos fuimos testigos de las malacrianzas y majaderías de esta mujer, pues al ser notificada de su cese, se dedicó a tratar a algunos ejecutivos como si estuviera en el mercado cerca de su casa, pretendiendo una vez más, llamar el interés de los aburridos e impacientes espectadores.

Para mí, lo más deplorable, y lo que terminó de abrirme los ojos, fue el hecho de querer llevarse información de la compañía. Yo, como jefe del área informática, no podía permitir eso, porque a pesar de ser parte de mis funciones, es un acto que atenta contra la ética y la moral, y eso, aunque a muchos les falte, es algo que siempre voy a respetar. Como era de esperarse, el haber cumplido con mi labor de defender la información de la empresa, hizo que esta señora hablara a mis espaldas con otras personas, pero para su mala suerte, todos en el lugar ya no daban crédito a sus palabras.

Su salida de la empresa fue por la puerta falsa, porque ella así lo quiso, y se fue no solo perdiendo reconocimiento, sino también amistades.

(…)

Para la gran mayoría de las personas la amistad es algo muy preciado, y como tal, siempre hay que cuidarla y protegerla.

La intención de este post es el de exponer, que las amistades se pueden perder por situaciones ajenas a nosotros mismos, y de manera insospechada, mientras que otras se culminan porque alguien toma decisiones incorrectas, que perjudican en mayor porcentaje a una de las partes, porque no se considera a esa relación como algo importante.

En cambio, otras se terminan cuando tu mismo te das cuenta que esa persona, a la cual siempre le fuiste leal, noble, fidedigno, demuestra con sus propios actos que no es un referente para ti, porque en vez de ser recíproco, te clavó una puñalada.

Por eso, siempre habrá la disposición de conservar a los pocos y verdaderos amigos que uno orgullosamente posee, y de ser posible, la de recuperar a los que por acontecimientos fortuitos tuvimos que dejar.

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La máquina del tiempo



Viernes 2:20 AM., me apresuro a salir de una fiesta a la cual no había planificado ir, y a la que acudí luego de ser convencido por una de mis amigas, argumentando que a una hora prudente podíamos retirarnos, ya que por su lado, tenía que trabajar al día siguiente, mientras que por el mío, sentía inevitablemente el peso del cansancio acumulado, a causa del intenso trajín del trabajo, y las pocas horas de sueño por andar desvelándome con los estudios, entre otras cosas.

El vacío que aparentemente dejó mi acompañante al lado de mi auto –previa retirada con otro invitado-, rápidamente fue ocupado por JT, un amigo nuestro que nos acompaño en esta celebración. Habiendo dejado a JT por un rumbo cercano a su casa, me desvíe nuevamente con dirección a mi hogar, cuando de manera inoportuna, fui sorprendido por una copiosa lluvia, la cual de forma instantánea cubrió las calles con mucha agua, obligándome a bajar de manera moderada la velocidad de mi vehículo.

Enciendo la radio, subo el volumen adecuadamente, quería escuchar música suave mientras manejaba con prudencia hasta mi destino. Fue entonces cuando comenzó a reproducirse una canción, que a pesar de haberla escuchado en infinitas ocasiones, siempre me invita a pensar un poco, y algunas veces, a viajar por el limbo del pasado y recordar momentos que –en su mayoría- creía haber olvidado: la máquina del tiempo.

(…)

Mi vida estudiantil se inició en el año 1987, en un colegio llamado “Cristo Salvador”, el cual por la ubicación que tenía, daba la impresión de ser exclusivo, o al menos, para chicos de familias acomodadas. Para mi caso, este paradigma no se cumplía porque, obviamente, yo no venía de una familia ricachona ni poderosa, sino de una medianamente estable. Fueron 5 años los que conviví con jóvenes de distintos estatus, desde los que siempre guardaban un perfil bajo, hasta los que se lucían con sus ropitas y juguetitos por las aulas, fanfarroneando que sus padres se los habían traído de los Estados Unidos.

Mi mamá siempre me decía que desde pequeño era de un carácter muy fuerte, y pude ir dando crédito a este testimonio en mis primeros años en primaria. Era frecuente que llamaran a mis padres al colegio a causa de algunos percances, en los que de hecho yo era uno de los involucrados. Recuerdo que era poco tolerante con los muchachitos que se atrevían a presumir de sus pertenencias en mi cara, y pues, a pesar de mi inocente aspecto de niño casero, siempre actuaba de manera impulsiva, propinándoles algunos cuantos golpes, poniendo en práctica lo que mi papá me enseñaba, cuando de defenderse se trataba.

Lo curioso de todo esto, es que recuerdo solo los hechos, pero no a los afectados. Sin embargo, dejando de lado la parte violenta del relato, recordé que por esas épocas infantiles, había una niña que estuvo en mi salón todo ese tiempo, que era distinguida por ser siempre la primera de la clase, también por ser premiada con diplomas y medallas por su rendimiento, y que sin duda, llamaba la atención por ser muy linda.

Lorena Ramírez era una niña delgada, de cabello rubio, ojos castaños, nariz respingada, y poseedora de una voz muy suave y dulce. Era imposible no darse cuenta de la presencia de Lorena en cualquier parte, ya que no solo inspiraba ternura e inocencia para los que compartíamos clases con ella, sino también por los muchachos de grados superiores. Probablemente ese reconocimiento prematuro hizo que ella siempre tuviera una postura de niña orgullosa, selectiva, distinguida, y eso por supuesto, es algo que muchos tuvimos que consentir.

Recuerdo que yo hacía todo tipo de intentos y maniobras para llamar su interés, pero a pesar de hacer mi mejor esfuerzo y de querer demostrarle mi aprecio, ella me seguía viendo con la misma frialdad y descuido con la que se ve a una cucaracha muerta.

La relación con Lorena fue un poco accidentada los primeros años, precisamente por su forma de ser, pero siempre cedí a cualquier conflicto con ella, y esto por ser la niñita que me inquietaba, la que me motivaba a ir al colegio todos los días.

Afortunadamente todo esto cambió, ella y yo nos hicimos amigos, nos conocimos de menos a más, hicimos varios trabajos en su casa, y ya contaba con un poco de su confianza. Lo lamentable de todo esto es que esta mejoría llegó cuando mis padres tomaron la decisión de cambiarme de colegio, lo cual era entendible, las pensiones subían considerablemente, y ellos tenían que buscar una mejor opción, con el fin de no perjudicar la parte económica familiar.

Fue entonces que en el año 1991, el último en aquella escuela, fue el inicio y el final de una historia discreta entre dos personas que empezaron a conocerse, dejando de lado las diferencias y pleitos del pasado, para empezar a escribir un nuevo capítulo, tanto Lorena como yo, por caminos separados en nuestros libros de la vida.

(…)

Tal vez mi suerte no mejoró mucho en el campo sentimental, sobre todo cuando entre a estudiar a mi nuevo centro estudiantil. El cambio de ambiente entre mi antiguo colegio con el nuevo fue muy grande, pasé de compartir aulas con muchachos engreídos a otras con jóvenes más avivados, más humildes, del mismo perfil que el mío. La adaptación fue instantánea, hice amigos rápidamente y pude sentir la comodidad que probablemente no gocé en el otro lugar.

Fue ahí donde conocí a Valeria Escudero, una chica muy simpática capaz de robarle miradas a muchos impávidos. Esta vez la situación era distinta, yo era nuevo en la escuela, y ella, con más tiempo estudiando en la zona, podía desenvolverse con total seguridad y confianza, caso contrario conmigo, ya que prudentemente debía ir ganando algo de terreno, por lo menos.

Hubo escasos intentos de mi parte para poder conocer más de esta chica, yo me hice -estratégicamente- amigo de las muchachas que pasaban el tiempo con ella dentro y fuera del colegio, y digamos que esto solo me favoreció un poco, porque si bien es cierto que pude tener mas comunicación con Valeria, ella ya estaba en afanes con un compañero del salón, el cual fue uno de los primeros con los que entablé una gran amistad cuando empecé a estudiar. La supuesta relación entre ambos se hizo evidente en una reunión organizada por una compañera en su casa. Confieso que luego de ese día, sentí un poco de envidia y frustración por DG, quien seguía siendo mi amigo, y a quien torpemente le hice ver mi molestia en varias oportunidades. Luego de varios días, y reconocer que estaba equivocado, le pedí disculpas a DG por mi desubicada actitud y nuestra amistad siguió su curso.

Ese fue el único año que vi a Valeria, porque cuando terminamos la primaria, ella viajó al extranjero a buscar un mejor porvenir. Hasta el día de hoy, desconozco su paradero, pero estoy seguro que donde haya decidido quedarse, le está yendo muy bien.

Luego llegó la secundaría, pero esa historia llena de revelaciones y confidencias, ya ha sido contada.

(…)

DN era una mujer impresionante, guapísima por cualquier lado donde se le mire; a sus tan solo 16 años aparentaba ser una de 25, y con su basta presencia exudando glamour y belleza podía provocar desde los más elegantes hasta los más pretenciosos piropos.

Ambos nos conocimos en nuestros inicios de los estudios universitarios, precisamente en la misma carrera. Fue en el segundo día de clases donde empezamos a conocernos, ella se sentó a mi lado en esa oportunidad, lo cual facilitó el diálogo entre los dos. Conforme pasaban los días, ella también empezó a conocer a los demás compañeros de clase, incluso, llamando la atención de uno de ellos. Por mi parte, yo tenía mucha afinidad con todos los integrantes del salón, inclusive con EC, el chico que quedó impactado con el encanto y sensualidad de DN.

En esta crónica, hay una actriz adicional, de la cual no recuerdo ya ni su nombre, ya que su participación pasajera quedó a la postre en lo más profundo del baúl de los malos recuerdos. Esta infausta mujer, a la que llamaré N, se hizo pasar como amiga de ambos (DN y yo), para tratar de sacar información, quizás para satisfacer su ego chismoso y chabacano.

La acción tomada por N fue muy puntual, prevenir a EC de que yo estaba atrás de DN, y se prestó para entorpecer la relación entre DN y yo. Al final, su misión fue cumplida, por decirlo así, ya que EC, luego de varios intentos, pudo ligar con DN, justo cuando yo estaba decidido a dar un paso más con ella. Lo peor de todo fue que N perpetró fundamentos falsos para desacreditarme con DN, y viceversa, lo que motivo que ambos nos distanciáramos, más aun cuando ella y EC ya eran oficialmente enamorados.

Lo que empezó tan bien entre DN y yo se desmoronó como castillo de naipes, por haber caído inocentemente en el juego siniestro de N. Poco después, la nueva pareja se alejó de N, porque según me enteré más adelante, esta se dedicó a hablar tonterías de ellos con otras personas cercanas al dueto.

Pasaron varios meses, y la pareja decidió separarse. A pesar de tal suceso, la relación entre DN y yo seguía delicada, entonces, aprovechando la situación, decidimos olvidar los malos entendidos y de a pocos comenzamos a reconstruir el apego que iniciamos hace tiempo.

Algunos años después, me la vuelvo a encontrar en la universidad; seguía siendo la mujer encantadora y buena moza que conocí. No obstante, preferí quedarme con la imagen primaveral y juvenil que exhibió en los arranques de nuestra formación profesional.

(…)

La canción se termina, justo a unos metros de llegar a mi casa, y junto con ella, la indeseada lluvia. Es increíble que en un poco más de 3 minutos, haya podido recuperar esas memorias que según yo, ya eran inexistentes.

No se si mi temporal e innecesaria decepción por haber salido de la fiesta sin la que fue mi acompañante, originó este viaje por el tiempo, pero, si tengo que decir que muy aparte de los desenlaces en las historias, pude aprender muchas cosas, y entre ellas, saber reconocer que algunas veces se gana y otras se pierde, y que ante una incidencia similar, uno siempre tiene que actuar con la madurez del caso, manteniendo íntegra la dignidad, y finalmente, tener los recursos necesarios para salir impune de cualquier eventualidad parecida.

Al final de todo, nadie es culpable de nada, la vida sigue su curso y esto es simplemente una lección más que esta nos da, porque a la larga, uno nunca deja de aprender.

Posted on 14.3.09 by Francotte and filed under | 2 Comments »

Traspasando fronteras



Habiendo terminado una angustiada semana de exámenes en la Universidad, y de paso, culminando mis 15 días de vacaciones laborales (sin haber hecho realmente nada rescatable), me puedo tomar el tiempo de sentarme y meditar respecto a un tema que probablemente no sea –para algunos- importante, pero considero que es interesante.

No es nada nuevo el conocer que en distintas partes del mundo existen diversos tipos de rivalidades, y me refiero específicamente a las que suelen ocurrir por los temas fronterizos. De hecho que hay muchas causas de conflictos a nivel global, entre las cuales, es la más resaltante el tema religioso, que por el momento prefiero no comentar, porque es algo de lo que no gusto hablar con frecuencia.

El problema de este tipo de polémicas, es que por lo general, sin poder discernir entre quienes son los principales responsables de estas, se meten a todos –justos y pecadores- dentro de un mismo saco, haciendo que de manera involuntaria se genere un resentimiento popular hacia esta gente. Para citar un ejemplo puntual, en el Perú, desde hace muchos años, se ha cultivado una especie de rechazo hacia los chilenos, y esto posiblemente por la marca que ha podido dejar en la historia la denominada “Guerra del Pacífico”, la cual como ya sabemos, fue victoria chilena.

Sin embargo, luego de haber conversado con un gran amigo mío, César Cortéz, quien además es un excelente historiador, pude llegar a la conclusión de que esa guerra no fue ganada por una superioridad abrumadora de los chilenos, sino todo lo contrario (y aunque suene muy duro para mis paisanos), fue porque el país, desde la época de la conquista, careció de integridad nacional, donde la población era netamente indígena, pero, la clase dirigente que en ese entonces dominaba, nunca los quiso reconocer como ciudadanos legítimos, lo cual, simplemente hizo que los indios vivieran resentidos, y en el tiempo del conflicto, cuando el mismo país estaba quebrado económicamente y donde el desorden era el común denominador, esta desintegración fue perjudicial, porque los indígenas no iban a defender, de la noche a la mañana, un lugar en el cual no fueron reconocidos como tales.

Es un tema muy complejo definitivamente, pero también hay que reconocer que la astucia de los chilenos quedó demostrada, por el simple hecho de aprovechar las falencias y debilidades que eran evidentes en esa sociedad convulsionada.

Es verdad que hay personas que tienen la habilidad de hacer mejor las cosas que los demás, sin duda, como también existen los que usan la inteligencia para fines perversos, y no para un mejor objetivo. Con esto quiero dejar en claro que a pesar de existir estos caracteres, no todos son iguales, es decir, existe gente mala, pero, estos se encuentran en todas partes del mundo, y no precisamente en los lugares cuya historia relate hechos no muy agradables para otros.

Cuando tenía la edad de 5 años, tuve la suerte de viajar con mis padres a Chile, donde fuimos recibidos por mis tíos Raúl y Dominga, quienes son oriundos de Santiago. Muchos me preguntan hasta ahora como es que tengo tíos chilenos si yo soy nacido en Perú; para responder a esa pregunta, debo retroceder un poco en el tiempo. Por la década de los sesentas, varios de mis tíos (los peruanos) fueron de paseo por la capital chilena, y es ahí donde improvisadamente ellos llegan a conocer a Raúl y Dominga, quienes en ese entonces estaban de enamorados. Ambos bandos (chilenos y peruanos) entablaron una bonita amistad, lo cual, les permitió a mis tíos peruanos a invitar a la pareja de luna de miel al Perú, cuando estos tomen la decisión de casarse.

El matrimonio se llevó a cabo y la promesa hecha en su momento por los amigos peruanos se cumplió. Fue entonces que por primera vez, Raúl y Dominga visitaron al Perú, quedando totalmente maravillados. Luego de esa visita, ellos tuvieron la oportunidad de seguir viniendo al país, obviamente, gozando de la acogida de toda mi familia. Años más tarde, ante el nacimiento de mi prima Sandra, sus padres les hicieron la propuesta de ser sus padrinos, la cual, ellos aceptaron.

Cuando estuve por Chile en el año 1987, a pesar de haber tenido una corta edad, recuerdo que la pasamos muy bien, la hospitalidad que nos dieron fue estupenda, conocimos varios lugares importantes del país, no solo con mis tíos, sino también con sus hijos, Henry y Evelyn, quienes se daban un tiempo para poder entretener a este infante de escasos 5 añitos.




Precisamente, la pareja de esposos chilena estuvo nuevamente de visita por aquí, quedándose de vacaciones por un mes, y a pesar de que yo he estado un poco complicado con el tiempo, pude hacer un espacio para reunirme con ellos y pasarla bien con todos. Tengo que decir que ambos son unas personas geniales, atentas, divertidas, con mucho carisma y muy cálidas. Es siempre un placer el disfrutar de su presencia en este lugar, porque ellos son una muestra clara de que muy aparte de la distancia u otras cosas que se digan fuera de nuestras fronteras, no existen ni existirán diferencias.

Los días pasaron muy rápido y llego el momento de la partida, así que aproveché ese instante para poder robarme un flash con ellos y dejar para la posteridad una foto, con la criatura que hace más de 20 años tuvo el honor de entrar en su morada. Por supuesto, esta por demás decir que siempre serán bienvenidos en este valle de lágrimas llamado Perú.



Finalmente, tengo que decir que si tome la decisión de contar esta bonita historia, fue para demostrar, al menos en mi caso, que distintas cosas pueden decirse con facilidad y lozanía de muchas personas, más aun si el origen de esta gente es extranjero. No obstante, como mencioné en los primeros párrafos, en todas partes hay gente buena y gente mala, por ello, pienso que es injusto señalar con descaro a otros sin antes reflexionar sobre que tan bueno o malo es uno mismo.

No interesa en absoluto de donde viene cada quien, ya que al menos para mí, la calidad humana no tiene ni tendrá nacionalidad.

Posted on 2.3.09 by Francotte and filed under | 5 Comments »

Por partida doble



Mucha gente me ha estado preguntando estos días si me animaría a escribir algún tema en referencia al famoso “Día de San Valentín”, seguramente, a raíz de haber publicado un post hace ya algunas semanas, en el cual hice una revelación de varios años, comentando lo que significaba para mi una persona muy especial. La verdad es que, esta fecha tan peculiar, nunca me llamó la atención, por el simple hecho que está inventada con fines netamente comerciales, dicho sea de paso, costumbre que nació en el país del Tío Sam, y pues, como muchas otras, se han ido copiando en distintos lugares, aduciendo que es similar en cualquier parte del planeta.

Con esto quiero dejar en claro que no soy practicante de ninguna costumbre extranjera, es decir, lo que para otros horizontes se hace de una forma, no quiere decir que aquí, o incluso en los alrededores, se vaya a hacer de manera similar. Considero que cada lugar tiene sus propias costumbres y modos de festejar cualquier festividad o fecha que amerite una celebración en especial.

Para los que realmente les interese saber un poco de que es, o que debería ser el “Día del Amor y la Amistad”, los invito a leer el blog de mi gran amigo Glenn García, quien es un experto en estos temas sentimentales.

Sin embargo, días previos a esta fecha -esperada por mucha gente supongo- estuve leyendo uno de los blogs que más sigo, llamado “Busco Novia”, del periodista y también poeta Renato Cisneros, en el cual posteó un tema donde, basado en su propia experiencia, explicaba como un hombre puede darse cuenta si su pareja le saca la vuelta, o que simplemente esta haya perdido total interés. Al inicio dudé si leer o no tan extenso relato, pero debo admitir que a pesar de ello, es divertido poder seguir sus lecturas.

Luego de haber leído todo el tema, me puse a pensar un poco, y si, pude dar mucho crédito a muchas de las cosas que Renato expuso en su blog, sobre todo en dos puntos importantes, ya que, para variar, he sido victima de esas calamidades en algún momento.

El primer punto se refiere a que uno puede intuir que su pareja está perdiendo el interés, cuando se dejan de apreciar algunos detalles que antes, por más simples que sean, le daban un significado especial a la relación, como por ejemplo, cuando tu pareja te acompaña hasta la puerta de la casa para despedirte, o quizás cuando solía arreglarte la corbata de la camisa cuando ibas a verla después del trabajo, tan solo, por mencionar algunos.

Cuando tenía 21 años, conocí a una chiquilla llamada JR, quien tendría 17 años en aquella oportunidad. Ella es hermana de un muchacho que conocía por parte de mi primo, y como tal, pues con frecuencia lo veía en una que otra reunión, donde obviamente, JR también solía asistir. Fue así como comenzó esta atracción (aunque no se si realmente lo fue) entre ella y yo. Al inicio todo pintaba muy bien, ella era de alguna manera muy atenta conmigo, y yo, pues tampoco fui en ningún momento descortés, en cada instante la engreí hasta donde pude, pero, ya pasadas varias semanas de haber estado saliendo con ella, fui a su casa como en anteriores oportunidades, y desde que me recibió, me pude dar cuenta que algo raro pasaba. Evidenciaba cierta inseguridad, no me miraba cuando conversábamos, y de hecho, muchas cosas que acostumbraba hacer cuando iba a visitarla, simplemente estuvieron ausentes.

Recuerdo que esa noche estuvimos cenando con sus padres, su hermana y el novio de esta, cuando de repente el celular de JR comenzó a sonar, y su reacción fue tomar el aparato y levantarse de la mesa con rumbo a su habitación. Ignoro quien habría sido el autor de tal llamada, pero la mantuvo entretenida por un buen rato, mientras que yo, era bombardeado por las preguntas de los que estaban en la mesa conmigo. Terminada la cena, habiéndonos quedado solos, ella se armó de agallas y me dijo que lo mejor que podíamos hacer, era quedar como amigos nada más. Yo simplemente me quedé sin palabras, y cuando intenté pedirle una explicación solo me dijo que yo no era responsable de nada, que tan solo era ella, y que no la mirara de la forma como lo hice en ese instante. Esa noche fue como si el mundo se me hubiera venido encima, y ya sin mucho que hacer, solo tuve la opción de retirarme del lugar, como el chavo del 8 cuando se fue de la vecindad, caminando con una nube gris hasta mi destino.



Pasaron unos cuantos meses para que, de manera involuntaria, me vuelva a ver con JR; fue en un encuentro deportivo en un club muy conocido, donde, ella estaba de espectadora privilegiada, al lado del que era su nuevo galán. No se si ese fulano fue el que la llamó en esa oportunidad, pero, aunque no lo haya sido, igual no se salvó de algunos puntapiés que sin querer le propiné en un partido de fulbito.

Años más tarde, me la volví a encontrar, esta vez en el aeropuerto, pero ya habiendo superado esa experiencia, simplemente conversamos de cosas muy puntuales, y como había pensado antes de la tertulia, pude notar que seguía siendo la misma chiquilla insegura con la que tuve aquella decepción. Habiéndome aburrido, honestamente se los digo, me despedí de manera educada y sigilosamente preferí perderme entre la multitud del lugar.

(…)

El segundo punto, explica que puedes intuir también que una persona pierde interés, cuando la comunicación, que antes funcionaba perfectamente, comienza a tener fallas.

Hace unos pocos meses, estuve pendiente de JQ, curiosamente, hermana de un conocido mío, y también, llamada de manera similar que JR, pero, debo de aclarar que por fortuna, solo se parecen en el nombre.

JQ y yo manteníamos una comunicación muy fluida, siendo la vía más común el muy difundido Messenger. Era muy divertido conversar con JQ, y sin duda, tenía una atracción muy especial con ella porque compartíamos gustos muy similares, es melómana como yo, le encantaba ir a conciertos, le gustaban varios grupos al igual que a mi, entre otras cosas.

Entablamos una muy buena afinidad, ella sabía cosas mias, y viceversa, hasta que en una oportunidad me comentó que había renunciado a su trabajo por razones laborales, y que se iba a dedicar a buscar otro empleo. Yo me ofrecí a ayudarla, y recurrí a todos mis contactos posibles para que pudieran darle un apoyo. Un día, me contó muy entusiasmada que la habían llamado para trabajar en una importante línea aérea, y yo por supuesto, estuve tan contento como ella por tan agradable noticia. Luego de algunos trámites que tuvo que realizar, ella empezó a trabajar en esta compañía, y fue ahí justamente donde la comunicación entre ambos tuvo un punto de quiebre. Los primeros días recuerdo que nos escribíamos, no con frecuencia, pero los pocos mails que le enviaba eran correspondidos, pero, de repente, este flujo dejó de funcionar, ya no me respondía los correos, por ello, procedí a llamarla reiteradas veces, pero sin éxito.

Pasaron varias semanas hasta que pudimos coincidir en el Messenger, como en los viejos tiempos, y cuando le dije que la estuve llamando y no me contestaba, ella me dijo: “Que raro, creo que el teléfono esta fallando, no eres el primero que me dice que me llama y no le contesto”. Eso me dejo con muchas dudas, incluso, las veces que la he visto conectada en el propio Messenger, ha estado “ocupada” y ya no me enviaba los mensajes que antes estaba acostumbrado a leer.

Aclaro también que JQ y yo no tuvimos nada, simplemente, manteníamos una muy buena relación de amigos, pero, cuando quise conocer un poco más de ella, pues no me dio la llave para abrir esa puerta.

Desconozco los motivos por los cuales JQ decidió alejarse, seguramente la responsabilidad de su nuevo empleo la tiene enfocada al 100% en el plano laboral, o tal vez, en este mismo trabajo haya conocido a alguien mucho más interesante que yo, alguien con el cual a su lado soy un simple pelafustán, un pelele, un muerto de hambre. Probablemente, no sabré la respuesta hasta que vuelva a contactarme con ella, si es que eso realmente llega a ocurrir.

(…)

¿Qué pasará con JR y con JQ?, eso no lo se, respecto a JQ, es posible que en algún momento volvamos a comunicarnos, ya que a pesar de todo, creo que mantenemos una buena amistad, por otro lado, hablando de JR, el mejor lugar donde puede estar ahora, es en el pasado.

Para culminar este tema, solo quiero decir que, si uno quiere o ama a una persona, pues tiene que demostrárselo a cada hora, cada minuto, cada segundo, y sin cesar. Si de verdad hay amor, este tiene que existir los 365 días del año, y no tener que esperar un dichoso 14 de Febrero para hacer relucir esta faceta sentimental que a muchos nos gustaría disfrutar.

Palabras de este humilde y poco afortunado servidor.

Posted on 17.2.09 by Francotte and filed under | 7 Comments »

Un lugar llamado Huaraz



Huaraz es una ciudad que pertenece al Perú, capital del departamento de Ancash. Ubicada en la sierra norte a una altitud de 3.080 m.s.n.m. en medio de un hermoso valle conocido como Callejón de Huaylas, debido a que la ciudad fue establecida en medio de la Cordillera Blanca y de la Cordillera Negra.

Es indudablemente un destino turístico para la práctica de los deportes de aventura en montaña. Tiene como uno de sus principales atractivos el Nevado Huascarán, la montaña más alta del país, con una altura de 6.768 m.s.n.m. en su pico sur, así como el nevado del Pastoruri, la laguna de Llanganuco, la ciudad de Yungay, entre otros más.

Lamentablemente, debido a los cambios climáticos actuales, algunos de estos parajes naturales se han visto perjudicados de manera notable, al punto que por estos días, lugares como el mismo Pastoruri, ha perdido más del 80% de su estructura gélida, quedando prácticamente como un recuerdo ante la imagen de mucha gente, que en épocas pasadas, pudieron conocer la verdadera belleza del nevado.

Sin embargo, no fue hasta Octubre del año 1997, cuando esta ciudad inmaculada, sufrió quizás una de las peores crisis, afectándola más que el propio calentamiento global, incluso, generando un impacto mayor que el movimiento sísmico de 1970, el cual sepultó a la ciudad de Yungay. Los expertos y meteorólogos denominaron a este fenómeno como “La Promoción 30 del Reina de las Américas”.

Después de un turbulento viaje por tierra, de casi 6 horas, pudimos llegar a nuestro destino, que a primera vista, con esos paisajes blancos y magistrales, inducían a cualquier persona a pasar unos días de tranquilidad, pero, en nuestro caso, fue totalmente lo contrario, ya que, por decirlo de buena forma, fuimos a perturbar la tranquilidad de la ciudad, y la de sus visitantes.

Como poder olvidar todas aquellas historietas de la adolescencia, cuando se quería hacer todo lo prohibido. Recuerdo que éramos tantos los que viajamos, que tuvieron que separar dos hoteles, en los cuales –en primera instancia- se iban a distribuir a los hombres en uno, y a las mujeres en el otro, pero, al final se hizo un hospedaje mixto en ambos locales. En el hotel donde me tocó quedarme, aparte de estar con los más bribones, forajidos, casquivanos, integrantes de la comitiva promocional, estuvieron algunas madres de familia, quienes a pesar de sus medianos intentos de controlar a la mencionada turba, solo lograron que esta les pasara por encima. Mientras tanto, en el otro hotel, estaban los profesores y tutores, controlando con mayor facilidad a un grupete de muchachos y muchachas, que no competían contra los hampones del otro sector.

Estratégicamente, se habían definido que personas estarían en cada cuarto, fue así, que se formaron pequeños cuarteles de batalla. En mi habitación, tuve que convivir con 5 integrantes, unos jóvenes muy aplicados, bonachones, que también tuvieron participación en algunas de las barbaridades cometidas en el lugar.

En el cuarto vecino, integrado por cuatro muchachos que se hacían llamar… bueno, no me acuerdo como se llamaba esa secta terrorista adolescente, ni bien se instalaron, les cayó un operativo sorpresa, liderado por las mamás que residían en el mismo hospedaje, en el cual les decomisaron unas cuantas botellas de licor. Según dicen, el 40% de esa maleta, perteneciente a un chiquito al cual le llamaremos LK, estaba compuesta por botellas de contenido alcohólico, la pregunta es: ¿Cómo se enteraron las señoras de aquel contenido etílico en esa maleta?

Paralelamente, cada quien tuvo la suerte de poder entablar “pequeños planes” con algunas señoritas, antes, durante (y no se si después) del viaje. En mi caso, una chica llamada SC demostró cierto acercamiento en aquella oportunidad, y como tenía que ser, esta muchacha compartía su habitación con otras compañeras, que también mostraban cierto interés por un par de mofletudos caballeros que estaban en la misma habitación que yo. Digamos que les hice el favor a estos galanazos para que tengan la oportunidad de no quedarse con las manos vacías, por el que era sin duda, el último viaje con la promoción.

Como era de esperarse, cada día que pasaba, nos hacían levantar, como unos pelotudos, más temprano de lo que solíamos hacerlo para ir a las mismas clases. Fue así como íbamos conociendo los distintos lugares memorables de la ciudad de Huaraz, y de paso, haciendo el merecido desmadre.

Una noche, luego de haber mataperreado todo el santo día, hicimos una parada en un pequeño mercado de artesanías, propias de la región. Por esas horas hacía un frío regular, motivo por el cual muchos ya lucían sus bien abrigadoras casacas, menos yo, y no porque no haya tenido plata para comprarme una, sino, por la sencilla razón de que soy demasiado caluroso, y decidí quedarme en el bus con mi casaca en el asiento de al lado. En ese momento, se me acerco el buen PO, el cual, con su vocecita de niño violado, me dijo: Franco, por favor préstame tu casaca que tengo mucho frío. Yo, una inocente palomita, gentilmente le ofrecí mi prenda mientras lo veía bajarse del bus. Al cabo de varios minutos, sube nuevamente PO y me entrega mi casaca. Gracias Franquito, te pasaste -comentó- mientras se retiraba a su asiento. Por alguna razón que ni yo mismo me acuerdo, me provocó ponerme la casaca, y cuando me disponía a bajar del bus, para dar un vistazo a los recuerdos ofertados, sentí una ligera sensación de sobrepeso, obligándome por un instante a quedarme inmóvil y tratar de descifrar ese fenómeno, como si la gravedad hubiera aumentado silenciosamente.

No había terminado de interpretar mi sorpresivo aumento de masa, cuando comienzan a subir apresurados, con algo de cuidado, los tripulantes del vehículo. Me quede pasmado de ver la cantidad de productos que cada quien llevaba. Chucha, la gente tiene plata -pensé- con mucha intriga, sin embargo, ante la prisa de algunos por retornar al pequeño mercado a continuar con el “shopping”, algo me comenzó a parecer sospechoso, un evidente saqueo se estaba produciendo. De repente, apareció en escena mi amigo VD, por aquel entonces un pequeñín, delgado, de baja estatura, y con una imagen de debilidad y ligereza única (por no decir femenina), subiendo al bus cargando una cabeza clava que pesaba por lo menos tres cuartos de su peso corporal. ¿Cómo diablos este huevón ha sacado esa cosa?, me preguntaba a cada instante, y tengo que admitir, que este angelito dejo por los suelos a David Coperfiled si se trata de esconder y desaparecer cosas grandes. Acto seguido a esto, subió LK con algunos objetos de tamaño considerable también.

Hasta el día de hoy, este mozalbete sigue conservando aquella replica del Lanzón Monolítico en la sala de su casa.

Más tarde cuando llegue al Hotel, pude descubrir el porque de la carga en mi casaca; mi buen amigo PO había hecho de ella una bolsa de supermercado, y almacenó cuantas artesanías pudo en todos los bolsillos disponibles. Al final, como nunca me los reclamó, me los tuve que quedar.

Como olvidar aquella vez en que PQ hizo explotar un encendedor (mechero para otros) en el hall del hotel por la madrugada. Esa misma noche, EE se salvó de ser quemado vivo por sus propios compañeros de cuarto, pero, no se pudo escapar de los matacholazos que le propinaron, como si estuviesen adelantando los festejos de carnavales.



Quien no recuerda el día en que, previo a la fiesta organizada en una de las discotecas de la plaza de la ciudad, dos distinguidos caballeros se atrincheraron en el baño de mi habitación, para fumar un poco (que parecía mucho) de marihuana. Por más que intentamos de disipar el olor del cannabis, usando nuestros desodorantes como aromatizantes, el evidente aroma fue detectado por otras personas en otros cuartos. Algunos definitivamente tenían un buen olfato para identificar este elemento alucinógeno, ¿Por qué será?

Como olvidar también, que casi fui desalojado, como un perro callejero, de mi propio cuarto, por haberle confiado inocentemente a una muchacha, lo que había acontecido dentro del baño con estos jóvenes “fumadores”. Esta señorita perdió mi confianza cuando, rauda y alarmista, fue a lanzarme a la jaula de los leones, como el soplón del año, el urraco indeseado, vociferando a tutilimundi lo que estaba pasando. Esto obviamente, generó una breve crisis entre los afectados y yo, que afortunadamente, terminó en buenos términos, porque de no haber sido así, hubiese pasado la noche en la recepción del hotel.

Tampoco se puede dejar de mencionar, que esa misma noche, integrantes de una promoción de otro colegio, que también estaba alojada en el mismo lugar, se infiltraron en las habitaciones de unas compañeras nuestras, con la intención de robar algunas pertenencias. Afortunadamente, pudimos darnos cuenta a tiempo, y estuvo a punto de originarse una descomunal bronca en los pasillos. Si hubiese ocurrido tal disputa, probablemente hubiéramos salido en los noticieros, como viles pandilleros inescrupulosos.

Recuerdo que en la fiesta, LK era acosado por los reclamos de QE, debido a una infidelidad de su señorita enamorada, quien atrajo la mirada de LK, y esta criatura no pudo evitar caer en las tentaciones. Luego de haber hecho el papel del “partidor” de la noche (y para la posteridad), ambos señores se amistaron, gracias a la intervención de RH. Ignoro si luego de este embrollo, QE continuó su relación con su enamorada, pero, LK, si algún día lees este post, que mal amigo fuiste.

De regreso al hotel, habiendo finiquitado algunos plancitos con algunas acompañantes, la gran mayoría quiso pasar la noche, fuera de sus respectivas habitaciones. Aquella vez, se veían sombras subiendo y bajando escaleras, con rumbo a otros cuartos. Yo, que había sido invitado por SC, bajé hasta el segundo piso, turulato y sigiloso, pero esta vez, acompañado de dos compinches, quienes habían ligado con sus otras dos compañeras.

Luego de haber burlado la seguridad de las madres de familia, llegamos hasta el punto de encuentro. Estábamos en un momento agradable hasta que, estrepitosamente, se escuchó la voz aguardentosa de la pichiruchenta MT, alarmando a la multitud que las mamás se habían despertado, motivo por el cual, tuvimos que huir por el tragaluz de esa habitación. Cuando intentamos regresar a nuestro cuarto, la puerta estaba cerrada, ya que RH estaba, haciendo quien sabe que, con una amiguita. Por tal motivo, nos vimos obligados a pernoctar en otra habitación, donde otras compañeras nos acogieron amablemente.

Al día siguiente, RH, muy cordialmente, se molestó en ir hasta el cuarto donde nosotros pasamos la noche, para llevarnos, cual padre con sus hijitos, en fila india hasta nuestra guarida.

Ya por el final del Tour, llegamos hasta un lugar donde había baños termales, y también pequeños comerciantes de artesanías. Es ahí donde, nuevamente en escena, PO se dedicó a pericotear cuanto recuerdo encontró, evadiendo la constante supervisión de los vendedores. Lamentablemente para PO, una persona no identificada, estuvo filmando todos los pormenores de ese viaje, y para su mala suerte, fue captado con las manos en la masa, comprometiéndolo seriamente con una sanción.

Cuando retornamos a las clases, el director del colegio, por entonces el profesor Roberto Coloma, entro a cada salón a mencionar que éramos unos rebeldes sin causa (entre otros apelativos), y que aquel video había llegado hasta sus manos. Yo nunca pude ver ese dichoso material audiovisual, pero según cuentan algunos colegas, fue el detonante para que nos pongan en la categoría de personas “no gratas”. Prometo averiguar si es que mi ex colegio aun sigue vetado para ir a Huaraz de nuevo.

Han pasado cerca de 12 años desde que salimos del colegio, y hasta hoy, la promoción 30, la que revolucionó la estructura de nuestra casa académica, sigue siendo solo una leyenda urbana, ya que a raíz de todos los hechos mencionados, decidieron quitarnos el galardón de “Promoción XXX”, y si quieren comprobarlo, visiten el colegio algún día y vean si hay alguna placa recordatoria nuestra en el mural de las anteriores promociones. Si alguno de los que lee este post, tiene en su poder ese nefasto video del viaje, sírvase enviarme una copia para editarlo, y ver si de esa forma, de una vez por todas, nos devuelven nuestra placa.

¡Que lindo es recordar!

Posted on 12.2.09 by Francotte and filed under | 6 Comments »

Ella



Ella me muestra el amanecer todas las mañanas, y me augura buenos deseos para el nuevo día.

Ella siempre hace un alto a su rutina, para sentarse en la mesa y compartir el desayuno.

Ella cuenta con precisión los minutos, para contarme oportunamente las buenas nuevas.

Ella juega a ser artista, para adornar mi vida con sus merecidas lecciones.

Ella exuda inocente fragilidad, y demuestra fortaleza cuando manchan mi integridad.

Ella disfruta al máximo con mis alegrías, y sufre a mi lado con las penas.

Ella está esperándome siempre, con las manos abiertas, eludiendo con voluntad el peso del cansancio.

Ella da y no espera, conoce mis secretos, y me deja soñar sin miedo.

Ella puede resumir en un beso, tantas palabras bellas, cuando se vuelve testigo de mi eventual nostalgia.

Ella es mágica, es serena, y que alumbra mi camino con su luz.

Ella, es la autora de mis días, mis noches, mis sueños, mis ideas, mis lamentos…

Ella… es mi mamá.

Y es a ella, precisamente, a quien le dedico este blog, por ser como es, tan dedicada y ejemplar, por haber tomado el gran reto de traerme al mundo, y por haberme hecho una persona de bien y un gran hombre. Y además, es por ella que estoy aquí, escribiendo gustosamente en un blog, compartiendo con mucha gente el orgullo y admiración que siento por tan distinguida mujer.

Debí postear este tema el día 29 de Enero, fecha en la cual mi madre cumplió años, pero, por motivos ajenos al blog, no tuve el tiempo de hacerlo. Sin embargo, lo importante es que la intención prevaleció y siempre vale “más tarde que nunca”.

Agradezco a Dios por haberle permitido a mi madre vivir un año más, y espero que sean muchos los que pueda comentar en esta humilde morada virtual.

Te quiero mucho mamá.



Posted on 1.2.09 by Francotte and filed under | 3 Comments »

Recuerdos imborrables



Hace aproximadamente un par de noches, estuve conversando con algunos de mis amigos de la infancia y del colegio, con quienes he tenido la oportunidad de vivir experiencias inolvidables, sobretodo en la época escolar, de la cual, muchos tenemos algunos recuerdos –en su mayoría- agradables. Y es que se ha hecho ya una rutina que en este tipo de conversaciones, se hagan ciertas remembranzas (de preferencia bochornosas) para poder matar el tiempo burlándose un poco de los actores o actrices de algún hecho irreproducible.

Definitivamente en conversaciones de este calibre es donde se pone a prueba la tolerancia de mucha gente, ya que algunas historias no muy gratas (para ellos), suelen ser casi a menudo condimentadas con algunas exageraciones elegantes, para de esta forma darle un toque más sabroso al relato y provocar cierta confusión en los involucrados. Obviamente, para los que están de espectadores privilegiados, esto solo les va a generar ataques de hilaridad, dignos de un show humorístico.

Es divertido poder recordar todo lo que se pudo hacer en el colegio, en especial aquellas actividades que no estuvieron necesariamente dedicadas al estudio mismo, es decir, todo lo que concierne a la diversión.

Como poder olvidar sucesos tan importantes como la primera borrachera, el primer quinceañero, los trabajos grupales, las escapadas de las clases, los retiros de confirmación, el viaje de promoción, la primera enamorada, entre otros. Muchos de estos hechos probablemente fueron fugaces dentro de la mente de algunas personas, sin embargo, puedo dar fe que unos pocos pudieron dejar una marca importante en nuestra memoria.

Si tuviese que mencionar algo que me haya marcado en el colegio, muy aparte de las juergas y travesuras, de hecho, fue mi discreta y casi imperceptible vida sentimental. Por esos tiempos, era un muchacho que no expresaba abiertamente sus emociones hacia la gente que apreciaba, y como todo adolescente inmaduro y confundido, me fijaba en las menos indicadas, solo por pretender ligar con alguien y estar a la par con varios jóvenes impetuosos que ya ostentaban enamoradas públicamente. Conforme iba avanzando y creciendo en la secundaria, me fui dando cuenta de muchas cosas, y entre ellas, un gusto muy especial por una muchacha, a quien había conocido desde el primer año, y que sin darnos cuenta, nos habíamos hecho tan buenos amigos, casi confidentes, que al inicio de todo, no me percataba de algunos detalles. Y fue así, una chica de nombre Carolina, de piel blanca y levemente pecosa, con su cabello y ojos negros, con una linda sonrisa y un carácter juvenil propio de ella, acaparó mi atención, probablemente, cuando mis oportunidades se habían agotado.

Como dije antes, no era de expresar mis emociones de manera tan simple, por ello, quizás nunca se dio cuenta de lo que yo, silenciosamente, pensaba de ella. Al menos, mi gran consuelo fue el poder compartir 5 años de nuestras vidas, creciendo y viviendo experiencias conjuntas que por hoy nos da mucha nostalgia comentar. Si bien es cierto que no estuve con ella, me sentía muy contento de verla entusiasmada, feliz, virtuosa, más aún, cuando tuvo una relación con un gran amigo mío, y con el cual hasta el día de hoy mantengo comunicación. Por un lado reconozco que no hice el papel del perro del hortelano, y pues, si yo no podía hacerla sentir radiante, habían otros que si.

Cuando terminamos el colegio, perdí comunicación radicalmente con mucha gente, incluyéndola, pero al cabo de varios meses, pude enterarme que ella había salido embarazada de un muchacho, quien irónicamente, no era santo de su devoción en el colegio, como tampoco lo era de muchos de los integrantes de la promoción. Contra viento y marea, ella siguió su rumbo y hoy, es una mujer exitosa, madre de un lindo niño saludable, con el cual comparte cada minuto de su vida, y se exige día a día para darle un mejor bienestar.

Muy aparte de todas las cosas que pasaron luego de terminar el colegio, tengo un muy buen recuerdo de Carolina, porque a pesar de no haber sido parte de mi vida amorosa, fue una excelente amiga, leal, incondicional, y siempre ansiosa de ayudar y compartir un poco de su atención.

Nunca tuve el valor de decirle que me gustaba, tan solo decidí ser un fiel admirador introvertido, pero, dicen que las cosas pasan por algo, quien sabe, si hubiera estado con ella, probablemente hubiese decidido ser escritor, para componerle prosas y versos por las mañanas, o quizás jardinero, para premiarla con las mejores rosas y claveles, o tal vez astronauta, para bajarle las estrellas una por una. Al final, decidí ser ingeniero de sistemas, para entender y no ser entendido por los demás, y por si fuera poco, para sentarme detrás de una computadora a escribir tonterías en un blog, ventilando impúdicamente las cosas que en esos tiempos no me atrevía a decir.

Por eso, Carolina, sigues siendo parte de mi, como un recuerdo imborrable.

Recordar, es volver a vivir.

Posted on 25.1.09 by Francotte and filed under | 13 Comments »