Despidiendo el año



Desde que tengo uso de razón, he podido observar muchísimas formas de planear festejos, celebraciones, homenajes, respecto a los finales de cada año. Recuerdo que cuando era niño, siempre escuchaba y veía a las personas mayores coordinar estos menesteres, y casi siempre terminaban en casa de uno de mis tíos, bailando al son de Ángela Carrasco, quien por ese entonces era “invitada fija” en todos estos eventos. Yo particularmente no soportaba a esa mujer, de repente porque sus canciones me colmaron en su momento.

Conforme fui tomando madurez, pude ya participar de varias de estas muy esperadas reuniones, desde fiestas hechas en alguna casa, discotecas, las por hoy muy populares playas del sur, hasta quedarme con la familia brindando, sin salir a ningún otro lugar.

Actualmente me sorprende como mucha gente se estresa y se desespera por querer separar alguna localidad, o de acelerar los planes para salir de viaje, ya sea fuera de Lima, o algún campamento por las ya mencionadas playas sureñas, incluso, hasta de ir a discotequear por el boulevard del también conocido balneario de “Asia”. Definitivamente todas estas alternativas son válidas, sin embargo, creo que como yo, muchas personas, que ya hemos gozado de muchas de estas opciones festivas, sabemos que no es la gran cosa hacer o una o la otra, ya que, sinceramente, ninguna podría superar a las demás, a menos, que hablemos de los costos que implican cada una de estas.

En esta ocasión, no pretendí elegir entre esas posibilidades, pues decidí hacer algo distinto, algo menos convencional o rutinario, más íntimo, donde no tenga que convivir con el ajetreo, el frenesí, el desenfreno, y todas las características resaltantes en una celebración de este nivel. Fue entonces que, como por arte de magia, mi amigo Mirko Kardum, quien también es el bajista de mi banda, nos propuso hacer un mini concierto en su casa, y de esta forma recibir el nuevo año haciendo un poco de lo que nos gusta a todos. La experiencia en realidad no era nueva, ya que para el día de su cumpleaños, hicimos algo parecido, con la diferencia que para ese entonces había un poco más de gente, y sobre todo, contábamos con la honrosa presencia de sus padres, lo cual, en mi caso, condicionó un poco mi desempeño musical, porque como podrán suponer, es un poco difícil hacer escándalo en casa ajena, y peor si se cuenta con la estricta supervisión de los dueños.



Esta vez, no estaban los padres de Mirko, por ello pudimos tocar libremente, y aprovechando el bullicio y desmesurado alboroto de las fiestas en los alrededores, pues decidimos unirnos a esa causa y convertirnos, al menos por una vez en el año, en emocionados escandalosos. El repertorio consistió en los clásicos temas de la banda, y adicionando unos cuantos covers de grupos como Staind, Jimmy Eat World, Green Day, Pearl Jam, entre otros.



Aquella velada musical fue lo que realmente necesitaba para poder despedirme del 2008, un año que ha tenido más tropiezos que satisfacciones, en mi caso, pero, estamos ya por los primeros días del 2009 y la consigna es que este empiece bien, para que culmine de la misma forma. Como era de esperarse, nos acompañaron los fieles seguidores de esta banda humilde, pero con grandes ambiciones. Prácticamente fue un espejo de la reunión realizada en el cumpleaños de Mirko, hubo una agradable parrilla, y por supuesto, trago y bebidas por doquier. Lamentablemente no pude consumir ningún tipo de bebida alcohólica, por decisión mía, no porque haya llevado una vida descarriada, tóxica, disipada, casquivana, y que por eso haya decidido dejar el trago, sino simplemente porque ese día lleve mi auto, y como conductor responsable que soy, mejor evitar pasar malos ratos que puedan opacar el inicio de este bienaventurado año 2009.

Definitivamente no me equivoque en pasar este fin de temporada con mi banda, y con las demás personas que siempre nos dan el incondicional apoyo. A todos ellos, muchas gracias por la lealtad y fidelidad, y también, por inspirarnos siempre con su contagiante simpatía y supurante candor, por eso, este post va para todos ustedes.



Además, no puedo olvidarme de los muchachos que conforman conmigo la banda, gracias a Mirko, Daniel y Giomar por siempre permitir que se puedan dar este tipo de circunstancias, y afectuosamente deseo muchos éxitos para todos en este nuevo año.

Tampoco puedo olvidarme de los expectantes y pacientes lectores de mi blog, de mi familia, de mis amigos de toda la vida, en general, de todos los que conforman mi cada vez más amplio grupo social. Mis más sinceros deseos para ustedes igual.

Y a pesar de haber tardado un poco en postear, debido a los distintos compromisos que he tenido, espero de todo corazón que este 2009 sea un gran año para todos sin excepción, y que las metas alcanzadas en el año anterior se terminen de consolidar, y claro, las que no se cumplieron, pues mantenerlas constantes y pelear hasta conseguirlas, porque no hay peor batalla que la que no se hace.

Nos vemos

Francotte


PD: La canción de hoy, para empezar el año, es una de los cuales tocamos aquella noche, de la banda Jimmy Eat World – “Praise Chorus”

Posted on 3.1.09 by Francotte and filed under | 1 Comments »

1 comentarios:

Glenn K. dijo... @ 4 ene. 2009 9:55:00

No hay videito??
Yo si la pasé en San Bartolo en una bomba muuuuy bomba ya...

Que este año este lleno de exitos y demos la vuelta de la mano del campeón!